El amor ante una relación humana, es el punto más alto de esta. Requiere una importante preocupación he interés ante tal relación y retroalimentación de la persona amada. El amor es aquel quien nos define como personas y gracias a el se toman grandes he importantes decisiones en la vida de un humano, una de ellas es “La familia” y con ella la construcción de un hogar. Si consideramos a la familia como micronucleo de la sociedad actual podríamos postular que es el amor el gestor de todo lo que el humano conoce a tal punto de ser “El amor” la capacidad más importante del humano.
La separatividad es un concepto que es planteado por nuestra naturaleza humana. Esta nos da cuenta que somos individuos y como tales no somos los mismo que nuestro entorno y que a su vez de otros seres humanos, es decir, no existe ninguna pertenencia e identidad con lo que nos rodea, ese sentimiento nos trae profundas angustias y es el principal motivo de nuestras tristezas, pero el amor es la capacidad humana por la cual el ser humana supera la separatividad con su entorno, con un grupo de humanos o con uno solo.
Podríamos decir que es el amor a nosotros mismos el cual nos impulsa a tener una identidad debido a que para Amarnos primero precisamos el “conocernos” como humanos, como ciudadanos, como hijos, etc. Y hacernos a nosotros mismos reconocibles en función a lo que es la identidad luego de eso podríamos conocer lo que es el “amor a uno mismo” y posteriormente a los que no rodea. Es una simple ecuación la que vincula a lo que llamamos identidad con el amor, pero es imposible concebir amor sin identidad, y a su vez concebir identidad sin amor, son dos conceptos que aunque a simple vista no contienen ninguna relación. Tienen una relación estrecha.
Podemos ver reflejado la identidad en el amor como requerimiento o también como producto, ya que, el amor es el que produce hogar cambia nuestra manera de pensar a tal punto que es él el que nos define